LÍNEA DE ORGÁNICOS

Entrada de residuos municipales mediante un camión a la planta.

Los residuos son transportados mediante camiones municipales hasta las instalaciones propiedad del Consorcio. En el 2003 supusieron una cantidad de residuos superior a los 10 millones de kilos de RSU, principalmente de los municipios de Elche (72%) y Santa Pola (16%).

Pesaje del camión.
Los camiones son pesados a la entrada y a la salida obteniéndose por diferencia el peso neto de los residuos transportados.

En la ficha que imprime el sistema informático figura al menos:
– vehículo número y matrícula
– empresa concesionaria de la recogida y transporte
– fecha y hora de la pesada
– procedencia
– peso bruto
– tara
– peso neto
– observaciones e incidencias.

La báscula también sirve para el control y pesaje de los vehículos que han de transportar los residuos recuperados al finalizar el proceso de clasificación en la planta de tratamiento. Además se realizan periódicamente pruebas y controles.

La báscula tiene una capacidad máxima de 60 toneladas con una frecuencia máxima de 60 pesadas/hora/báscula.

Descarga al foso.

Tras el pesaje los camiones descargan el contenido en el foso de descarga. El foso de descarga es la primera etapa del proceso en la cual a través de una grúa pulpo se va alimentando la cinta transportadora que lleva los residuos al interior de las instalaciones.

El pulpo hace una primera criba separando voluminosos a un depósito a parte (colchones y demás).
Esta grúa pulpo (manejada por un operario en una cabina elevada) retira al mismo tiempo residuos excesivamente voluminosos y aquellos indebidamente depositados en la recogida de RSU (algunos enseres, electrodomésticos, etc…).
Introducción de los residuos a las cintas.

La grúa-pulpo introduce los RSU ( Residuos Sólidos Urbanos) a la cinta transportadora para iniciar el proceso de clasificación.

Previo al trommel existe una cabina en donde se recuperan residuos valiosos (chapajo) y algún cartón o plástico voluminoso que pudiese atascarse en la cinta.

En esta primera etapa operarios de la instalación separan de forma manual algunos residuos que pueden ser reciclados directamente y otros que pueden entorpecer el proceso. Así se separan residuos metálicos tales como sartenes, ollas y otros para su reciclaje y laminas de cartón y de plástico grandes para que no atasquen el trommel ni las cintas y se dejan caer por la tolva al contenedor, situado en la planta inferior de la instalación.

El conjunto de equipos Puente-grúa + Pulpo + Alimentador de Placas + Cinta forman un conjunto con el que se alimentan, dosifican y seleccionan los residuos de forma regular.

Trommel o criba rotatoria ( pincha las bolsas) que tiene una rejilla que fracciona en función del tamaño los residuos.
Los residuos llegan a un “pinchabolsas” el cual libera el contenido de las mismas al trommel o criba giratora CR- 101. El trommel consiste en un cilindro provisto de una rejilla de tamaño específico y una serie de cuchillas distribuidas a lo largo del cilindro. La rejilla del trommel separa los RSU en dos fracciones. La fracción que cae por los agujeros de la rejilla constituye la fracción pasante de RSU y es fundamentalmente materia orgánica con impurezas. El resto de residuos que no son capaces de caer por la rejilla constituyen residuos de mayor tamaño no orgánicos ( línea de rechazo orgánico) y continúan el proceso más exhaustivo de clasificación.

La fracción más gruesa sufre la misma separación que los envases, de plástico, aluminio y férreos.

– Separación mediante electroimán de la fracción rechazo orgánico.

Esta fracción es la que debido a su tamaño no ha conseguido filtrarse a través del trommel y esta caracterizada por una gran variedad de materiales en su composición. Tras abandonar el trommel se dirigen mediante unas cintas transportadoras a la cabina de triaje. Antes de llegar a la cabina gracias a un electroimán colocado a lo largo de la misma, se separan los residuos metálicos magnéticos.

– Cabina de triaje.
Una vez separados los residuos magnéticos se procede a una clasificación manual de residuos siguiendo la siguiente distribución:
PEAD son las siglas de Polietileno de Alta Densidad. Se emplea en la fabricación de diversos tipos de botellas y recipientes. Dentro de los plásticos, constituye el plástico más reciclado.
FILM es el plástico usado en bolsas de un solo uso y el utilizado en envoltorios sobretodo de alimentación. Se separa en el proceso mediante aspersión.
PET son las siglas de Polietileno de Tereftalato. Es un tipo de plástico transparente utilizado mayoritariamente para productos alimenticios y bebidas. Este polímero se utiliza fundamentalmente en las botellas de agua. Su reciclaje admite la fabricación de fibras de poliéster para artículos textiles, ropas, moquetas, aislante, uso en la industria del automóvil, etc; estando permitido en algunos casos su empleo para la producción de botellas y envases alimentarios.
CARTÓN constituye una de las fracciones más importantes de residuos que se recuperan en planta. En el 2003 se recuperó más del 53% del cartón de entrada. En la Planta de Clasificación entran aproximadamente 200 t de cartón/mes; lo cual supone una recuperación de este material enorme, y evita que vayan a parar a vertedero.
MIX constituye una fracción mezcla y genérica del resto de plásticos, que son separados de forma conjunta puesto que constituyen un porcentaje muy pequeño respecto del total de residuos de plásticos que son clasificados.

– Se separa el aluminio mediante corrientes de Foucault.
Tras pasar por la cabina de triaje las cintas transportan los residuos hacia un último instrumento: el separador de aluminio. Éste posee una capacidad de inducción que provoca la repulsión de los residuos con contenido alumínico. Esto quiere decir, que los residuos que contienen aluminio ( algunos briks que se puedan haber escapado del proceso de triaje manual, o latas de refresco) son empujados mediante unas corrientes llamadas de “foucault” fuera de la cinta transportadora. De esta forma se separan los residuos de aluminio de la fracción restante, la cual constituirá el rechazo de la Planta.
– Con los envases recuperados se hacen balas compactas que van a la Planta de Reciclaje.

Los residuos clasificados son compactados en balas y organizados en la nave para la salida hacia Plantas de Reciclaje. El transporte de balas de residuos para reciclaje y el tratamiento efectuado en la Planta de Clasificación se lleva a cabo gracias a la financiación ciudadana a través de punto verde. El punto verde cubre la totalidad de los costes ligados a la recogida, a la selección y al reciclaje de los materiales y representa el principio de responsabilidad compartida entre productores, distribuidores, consumidores y administraciones públicas. Está representado por dos flechas de color verde e intensidades diferentes que girando en sentido contrario se enmarcan en un círculo.
Un balance global de los flujos de entrada y salida de residuos en la Planta sería el siguiente:
Rechazo (49.04%) : en forma de balas desde las tres áreas de tratamiento (línea de orgánico, envases y directo a prensa). Así mismo, se verterán los rechazos del afino de compost, que servirán de material de relleno de los huecos que queden entre las balas
Subproductos (4.38%)
Cartón ( 53,44%)
Triaje secundario férrico. (34,86%)
Triaje primario chapajo ( 5.35%)
Vertedero (8.15%)
Compost (38.43%)

– Rechazo a vertedero.
Al finalizar las distintas etapas de clasificación se obtienen varios productos y rechazos. Los rechazos constituyen una fracción minoritaria en cuanto a la línea de envases se refiere. En cambio, cuando estamos hablando de residuos todo en uno, la fracción rechazo es sensiblemente superior (llegando en ocasiones al 50% respecto a los residuos de entrada).

El vertedero se regula por lo dispuesto en el Real Decreto 1481/2001, del 27 de diciembre, por el que se regula la eliminación de residuos mediante depósito en vertedero, teniendo en cuenta que la explotación de la planta minimiza el empleo de vertido frente al reciclaje y compostaje y en ningún caso se depositan en el vertedero de residuos aquellos que no han sido objeto de algún tratamiento previo.

El modo de operación será mediante la disposición de balas en el frente de vertido mediante la maquinaria dispuesta a tal efecto. Se seguirán las siguientes fases:

Transporte al frente de vertido.
Descarga de las balas y apilado formando celdas de 3 filas de balas, mediante maquinaria móvil adecuada.
Relleno de los huecos, cubrimiento y compactación con el fin de dar estabilidad al frente de vertido.
Sobre la superficie del vaso se dispondrá de una serie de colectores generales siguiendo las vaguadas de las distintas cuencas del vaso, así como otros ramales secundarios para la captación y conducción de los lixiviados hasta las balsas.
El volumen disponible en el vertedero es de 535.759 m3, lo que, considerando las cantidades destinadas a vertedero nos da una vida útil de 4.5 años.

Cuando se agote la capacidad del vertedero, el Consorcio deberá tener construida la segunda fase del vertedero controlado en el vaso contiguo al que se utiliza en la actualidad.

La fracción más fina va a compostaje.
– Separación mediante electroimán de la linea de pasante orgánico.

En cuanto a la fracción pasante ( línea de pasante orgánico) se refiere para eliminar las impurezas de la materia orgánica se coloca un electroimán a lo largo de la cinta antes de que éstos sean enviados a la Planta de Compostaje. El electroimán se encarga de separar aquellos residuos metálicos magnéticos del resto.

– Compostaje de la materia orgánica (pasante orgánico).
Una vez separados los residuos magnéticos la materia orgánica es enviada a la nave de compostaje donde pasará un tiempo aproximado de 3.5 meses hasta transformarse en un producto muy útil como enmienda orgánica llamado compost.

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